Aprovecho que Ada me ha otorgado el honor de poder escribir en su blog de cocina para dejaros una de mis recetas con más exito. Apuntad:
Primero hacemos la cebolla caramelizada, para lo cual usamos media cebolla (para 2 comensales, si son más o menos solo hay que hacer una proporción, según también el gusto de cada uno). Ponemos un poco de aceite en la sartén (como una cucharada sopera) y la rehogamos. Una vez que haya perdido el "orgullo" (vamos, que esté blandita) añadimos 2 cucharaditas de azúcar (da igual que sea blanco o moreno). Una vez que el azúcar esté derretida y la cebolla haya tomado el color del caramelo, se retira del fuego y se reserva.
Se pone una sartén al fuego muy fuerte y se le echa una cucharada de aceite. Una vez está la sartén muy caliente se le echan los dos filetes de atún y se salpimentan (esto va al gusto, hay quien le gusta salpimentar por los dos lados, quien los sazona una vez ya están echos o quien no les pone pimienta porque no le gusta, cualquier formula está bien) Cuando se ha dorado de un lado se le da la vuelta y se dora del otro intentando evitar que se haga del centro. Una vez están dorados los dos lados se baja el fuego y se añade un vaso de vino blanco. Se deja hacer a fuego lento añadiendole la cebolla caramelizada y un poco de orégano (esto también es al gusto, yo le echo muy poco orégano porque tiene un sabor fuerte, si no te gusta, no le eches, también está muy bueno)
Pues ya veis que es muy sencillo. Espero que os guste.